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2002

EPITAFIOS Al Petiso orejudo
A Nietszche
A los pequegnos habitantes de ciudades

I. Verano

Verano, pútrido calor sugestivo que, hambriento, entra en cada una de nuestras venas, nuestros sentidos, nuestros valores. ¿Por qué? Para que el elixir de los bacos y los hermes se enfrenten a su espejo y desgarren el pecho del último que les dijo a ustedes, vanos susurros:- Con burlas justificaran su ignorancia...
(bang)

II. Navidad hedionda

Navidad, donde las serpientes desmoronan su piel, alardean de sus venganzas y huelen el culo de algunas hembras. Navidad, bajo pútrido febo, sebo de las feromonas de humanidad, bosques de jarana y pateticidad... navidad, ¿dónde está cristo? expulsando a los mercaderes del templo. navidad, ¿donde esta María? engagnando al pobre de José. Y las monjas cruzan la calle de los curas, las curas a su salvaje necesidad, ídolos de barro que sin pies se vuelven ciempiés, para volver en sus pasos, tropezarse y lamentar lo poco que le queda de razón, diaria. Navidad, hedionda, gime ante el calor del pueblo, y su sangre colérica, sobre hornalla decólera, lavando lavandina y apoyando pris.
Calma, los agnos se fueron..y la navidad sigue hedionda.

III. Emociones humanas y cerdos muertos

Emociones humanas, como las hendiduras de nuestras mentes nos obligan a fenecer bajo las sombras de nuestros propios huesos, relamiéndonos del cercano chillido del ¡¡¡cerdo!!! Emociones humanas, como las sirenas mienten ante nosotros, ulises de papel y luego se transforman en catay, donde triana pasa historia sin ser mas que un sucio pirata de ¡¡¡almanaque!!!
Emociones humanas, carignos para el perro, poema raro sin ver mis miserias, la salud de nuestros hijos y los caprichitos de ¡mandón! ¿porque no dejan de mentirse los humanos? por la misma razón que la expresión no se hunde tras la escencia...para que álguien lo entienda.
bang...

IV. Diluvio

Azota las espaldas de Apolo la brutal lluvia, diluvio apocalíptico que nos centra entre las golpizas de los sentidos y las caricias de las aflicciones, nos centra murmurando condenas morales. ¿Pero cuál es la moral que cabe? la caja de pandora se cigne con ella adentro ¡y algunos pretenden juzgar! las tumbas solo son abiertas por los vivos ¡y pretenden hablar de autoganización! ¿Pero quién debe perdonar? si no todos se han atado a la brea derretida, han arrastrado sus pies cocinando huevos y orinado en garages de por ahí (porque ojos que no ven, corazón que no siente)... burlen, se burlen, la ventizca ingresa por las ranuras de la ventana y no cobran cobre para acabar. Burlen, se burlen, uno espera silencios tras lo mucho más y solo lee papeletas de nastalina. Burlen, se burlen, uno busca gritos bajo su pecho y solo lee padrenuestros de pagán. Burlen, se burlen, uno yace jarano frente a insepultas lanzas asustadas y solo lee vírgenes votantes... sin embargo tenso la soga, jalo los tiempos y río caudaloso. La rosa dormida en la escalera calla pero no cae, la porcelana llega cuando álguien checa labios ajenos, camino también destruyo y creo...creo que llegaré...
bang!!!

V. Agno nuevo

Traicionan los pasos de Heracles, febo incansable que inunda las chapas de babydoll. Traiciona la valla, el valle y lo minúsculo de Francia juzgando a Dreyfuss. Traiciona recibiendo dormido, sin adormidera, este nuevo agno que -fraterno e infierno- mancillará el honor de los tuertos y martillará sobre el cráneo de los ciegos. Traiciona, y lo embotado de mis nuevos tiempos no se refugia en avatares ni ataris. Traiciona, esa fugaz nostalgia del dolor; que ahora vuelve montada en Némesis, queriendo que ya no respire. Que ya no respire. Que ya no respire pues la duda dura más de lo que lo profundo del fondo se oculta en el fondo de mis victorias. Intento respirar profundo, ¡eso! intento respirar profundo y llenar mis pulmones de lo que nos dicen es aire, pero no puedo, huye de mi pecho como gallina umbanda tras el silbido de viejas heridas. Huye. Huyo. ¿Huyo? No. ¡No! pero, sin vacilar, enhebro un poco de Gancia y antibióticos tan solo para volver a ser poexistente, ese poexistente décadaente. Eso. ¿Y ustedes? ¿lastiman con lástima o hierven su espada antes de llamar a la Ker para su vecino? Cierren sus ojos. No se mientan. Omega se devora a si mismo y todo el pelotudo esfuerzo por negar la o y la a. Giman, He-man...y mi cabeza vociferará vengadora.
bang...

VI. De murciélagos y murciégalos

Brama desde ladrillos huecos el sol, grito idílico de quienes se absorben en el trajinar. Brama sobre quienes se masturban ante la agonía de murciélagos.Brama frente a bárbaros mercaderes galos que atomicarán la kaaba y su curia. Brama, y nosotros, los eléctricos no nos decidimos por la horca o el fusil, no nos decidimos si ese hongo es veneno o venerable. ¡¿Pero por qué mierda no callan?! ¡¡insensatos!! Si recitan revoluciones y evoluciones porque su colegio facho o fatuo, faccioso u ocioso, no quizo adentrarse bajo el puente y la suerte de quienes aún no se suicidan en bancarrota. Martingala. Jacob. Antiguo testamento entre falcons verdes, monedas grandes y nostalgias de la segnora. Martingala, gala de galos que sirven a los que matan sirvientes y azotan a quienes dicen azotar. Atila. Y el papa ya no puede tomar coca ni Pío dice algo de no se que pato. Pero bang, van varios epitafios y pocos toman el guante.¡¡Insensatos!! Callen porque en la noche, mi querida Selene susurrará a sus oidos la única consigna que puede azuzarles:- Ignorancia supina, ignorancia mundana... Pero ya no importa. Caen como moscas las moscas y quienes se creen aragnas. Caen, sin ver que, al final, tan solo resta dar media vuelta, acomodarme el sombrero y marchar con una sonrisa incontenible. Ustedes fenecen iracundos, y yo solitario. Quiero amarlos, pero no entienden porqué, entonces huyen...
...y bang.

VII. Con poca claridad...

Habitan mi cráneo y seducen mi cuerpo, como estelas de Saturno que devora a sus hijos, ellas muestran gibas de pasibilidad, posibilidad y escapes rojos. Habitan mi cráneo y seducen mi cuerpo, como histéricos deseos dibujan cuando se borra y borran la pintura de canibales. Allí van, en el sendero de lo incestuoso, lo fatalista y lo platónico. Allí van, bang. La mediocridad se enfrenta con lo dinámico de la historia... y transición... con ellos... y bang.
(Agonizo. El sudor corre por mi sien...)

VIII. Magnana

Amaneció otra vez entre estas pestilentes piedras de hormiguero. Amaneció plasmando la ignorancia de mi manada, la codicia de mis fantasmas y el sudor de quienes me condenaron a la vida. ¡Aquí me encuentro! ¡Aquí! Parado sobre sus suegnos, volátil espacio en donde limpio mis zapatillas llenas de excremento. ¡Aquí, imbécil! en donde dijiste que nunca ibas a llegar, pero -las profecías cubiertas de lodo- absolvieron a los tunantes como yo. Ni siquiera puedo llorar. Llorar. El adiós a lo excelso, la noria y el límpido sangrar de mis dedos espinados. Magnana. Magnana que insoló a lo poco que tenía de dulce y genuino. Debo seguir, inhalando roca tras roca y vomitando buffet tras buffet. La anestesia se vuelve Vietnam. Rojos y Napalms. Palmeras y la furia de no tener. Tenedor y silencio. Ya nunca besaré los labios del pasado ni pactaré con quienes absortan elpresente. Kilo de pan. Carlitos Balá. Y los berridos de los que sin pastor sangran cianuro. Entonces, solo entonces, digo:- Satisfecho, estoy satisfecho.
Ahora sí. Bang...

IX. De musas, buitres y cancerbero

Inescrupulosos los buitres silban en mis oídos, no esperan que mi corazón se detenga, combaten cuerpo a cuerpo a los gusanos, centran la mar. Sus alas se baten en duelo, sus picos corvos limpian el rocío, creen ser lo que ya no son, y giran en su vacío interior. Allí estoy moribundo, agónico ejerzo lo que llaman poder, no puedo escribir y me atormenta, la nada filma, el requiem es de locura origginal. Y las musas partieron, partieron lo que deus llamó alma, desencajo siete disparos, abolió mi libertad de cajón. Lumbre. Psiquis funeral. Funesto presente y regalo de mediocridad. Nadie me inspira, ya no aspiro, lo ojetivo se pierde en la calma, la cama, el como, citizen Kane y reloj que dejó de funcionar. ¿A mí llamas, cancerbero? Creo que no puedes conmigo, las profecías se han diluido en pagodas, ni geishas pican la hierba del lodazal. ¿A mi llamas? Baudelaire me dice que deje de escribir. Le hare caso si muero sin musas. Musgo. Juzgo. Mi propia sombra ya no acompagna. Duelo el duelo de la muerte que ocurre y no ocurre, se me ocurre vomitar sobre lo que no entiendo. Mis fanáticos. Aquellos que hablan de arte. Sin remedio sueno vulgar. Bang, mi bang, el Big Bang, lo bandolero de robar por amor y no saber como avanzar. Púdranse y péguense un tiro, por favor, lloraré lo que quieran, mientras no lloren por mí , es el arrepentimiento lo que los hace mediocres. Mediocres. Medio acre. Medios imbéciles. Puaj...bang... Musas, no tengo. Buitres, se avalanzan. El cancerbero, ni él me acompagna. Puaj...bang...
(no teman mirar la gris miel que chorrea de su cráneo
y que descubrieron ésta magnana, mirándose al espejo)

X. Ojos ardientes y pus de mandril

Arden, arden mis ojos avarientos que se resisten a flotar entre nebulosas de consumo y pieles de agnoranzas. Arden porque desde lo inicuo del pasaje enfrento cada día más (cada día más) las malformaciones del monstruo a quién alimento frente a frente de sus víctimas... Callo, ya no callo ni en mis suegnos, cada vez más pequegnos e irrelevantes. Esos adláteres vociferan venganza entre los pasillos del templo. No saben... ¿Quienes pueden tramar entramados lejos de la materia? Nadie. Por ello es que mis días no están contados ni los ajuares de victoria se endulzan en mis labios. Morirán, imaginando ser almafuerte morirán sin saber. No saben. Solo mi cuerpo amoratado se levantará junto a quienes transpiran para aplastar sus cabezas de rata, quienes sanguinolentas se pudrirán en mares de injuria y desazón. No saben, no saben que ellos perecerán bajo el propio animal que alimentan, el cuál crian para exponerlo en algún zoológico de sus recuerdos. No saben... Quilla. Ariete. Sesos que se esparcen por los pisos encerados con grasa de viejas bestias. No saben...
...y clamarán por sus vidas con sonrisas incómodas.
(bang)

XI. De subsuelos, delta y putrefacción votoblanquista

¡Blanqui, glorioso Blanqui! quienes se atreven a llamarte no son más que mediums de luz artificial. Lloran los insectos que sobrevuelan por existencia y entierran martillos históricos, histriónicos e histéricos. No te levantes de tu tumba. Ellos no dejan de masturbarse frente a bibliotecas de cristal. No te levantes de entre los muertos, el hechizo de los dioses acaba sobre la pateticidad. Otros no.
¡Delta, sublime Delta! quienes se erigen por fracturas y geólogos de ocasión no beben más que el destino pagano y la llamarada Moe, Homero, Groening. No inundes islas de fantasía, nignos perdidos y Martas de mortaja. Ellos no están presentes, fueron succionados por contrarevoluciones, involuciones, soluciones. No escribas sin talento, escribe con talentos. Allí, solo allí, serás lo que los sentidos parquizan en comunidad. Otros no.
¡Subsuelos, atentos subsuelos! quienes ocultan las dudas, lo pusilánime y el tornasol social.Vaya,Vaya, Vaya... y el heavy pintado de patriota suda en Sudamérica para financiar su coca y colocar sus finanzas. Adiós. A dios. Larralde gime, Cafrune late y se erizan las vanguardias universitarias. Nadie nada. Llueve por mií. Se embrutecen los que se ocultan en el subsuelo, sin blanco ni voto.
¡Puaj! Perdigón de paso. Mueren sin comprender. Sí, vosotros. Jarana y juajua.(Street fighters?) Ni.
¡Bang!

XII. Sodoma y Gomorra

¡Colosos!
escabúllanse entre las grietas del Meditterráneo, escabullanse sintiendo miedo.
Miedo.
Porque el fastuoso segnor no dejará piedra sobrepiedra de Sodoma, de Gomorra.
Ustedes, quienes se mienten...
quienes perciben la superioridad del ariete de los nuevos tiempos,
sus pesadillas...
(bang!)

XIII. Desiertos

¡Alardea! Alardea perenne fantasma de la oscuridad! Alardea pues quien estrangula sus silencios se pierde. Como vosotros, que ya se perdieron. Perdónadlos, Jarábe...
¡Alardea! Alardea indemne cuervo bastardo! Alardea pues lo sórdido de la escarcha se fogoneairacunda. Como vosotros, que se diluyen.Calladlos, Elixir...
¡Alardea! Y acaricia tu oído sobre el húmedo riel.
¡ALardea! Y embarra tus sentidos en la perfumada noche....o te carcomeran los chillidos de tus socías.
(bang!)

XIV. Formol

¡Seco! Secos mis labios se agrietan desesperados,intentando no caer en desgracia. Esas marionetaspillan lo pálido de camellos y sandías, camelos y Sandías; peque(ki)gneses y orientales de hormigón.
-Balbucearan discursos...
Sombrío. Sombríos mis pensamientos se infectanmaravillados, exclamando sus minutos-warhol. Esasreses aspiran lo narcótico de avestruces y patatas,aventuras y patragnas; sacrilegios (Corán! Corán!) ypolares de madera.
-Balbucearan tesis...
Sudoroso. Sudorosos mis intestinos se exprimenrevolucionadas, combatiendo la mortaja. Esas parcasbarren lo dantesco de vosotros...
vosotros..vosotros...(apredreénlos!!)
¡¡¡BANG!!!

XV. ¡¡Bienvenidos al Juego!!

¡Savia! Savia pedestre que enluta los avatares de vuestra vida sexual
y enmohece los clavos de gozo.
Pura, putrefacta, fácil formidable, leve lesión ancestral que
-bajo el freezer del otrogno-
jadea sin sentido.

¡Babia! Babia adolescente que agita las pesadillas de vuestra visa sensual
y enrarece los aromas de incesto.
Sucia, artefacta, dócil detestable, cese magistral que
- entre el horno de la moral- ansía resentido.
(presenta lo presente la presentacion de mi presente)

(¿¿Y vosotros pagaráis con su cordura estas líneas de Dadá??)

Bienvenidos al juego, bienvenidos a la tierra de
Anubis!!
...bang!!

XVI. Piara

¡Piara! empalagosa piara que solloza en los rincones y brama las sandalias. ¡¿Cómo es que sazonas tus deseos con enteritos de maniquí?! ¡¿Cómo es que silencias loas al pasar del vulgar sargento?! ¡¿Cómo?! Si desde las raíces te vomitas sobre los pecados de otras osamentas.
[ ...y oxidan los grilletes de benedetti y caspa agneja.]
Dieron lo que no poseen. Fatigan sus fraguas. Humedecen lo aparente. Patinan en el barro. Observan la rutina. Espejo, pata y losa...
Piara. Llamas. Que arden, cazan, lucen; que imantan en sus pechos cabríos
el sulfurar de sus suegnos. Partan...
(bang?)...!

XVII.Pingbangs

¡¡Poexisto!! Poexisto y mi carne se desgarra por lo que producen mis ugnas, mis suegnos y mi aura laberinto, aquella que alguna vez quiso huir de ensegnanzas, agnoranzas, andanzas de burdel, noche, pris, mandinga y sucesión. Pero ya no voy, ya no vais, ni vías que me destrozen la angurria, la abulia, y petecos romances de baudelaire, ¡Voy! ¡Ve! Ve allá y ve mis sangrantes encías dudando ser amado, callar errores, gozar holguras y entenderse por fuera de la mística mejora de pastillas pesadas, roncos ralles y únicas fehacientes formas de contener la levedad, lo infantil y lo literario de callos, Callas y caldos de hambrientas ex(n)tragnas.
¡¡Poexisto!! Poexisto y dejo ir luces dulces, extragnas extravagantes, adolescentes adolesciendo. Poexisto y atrapo suegnos con viejos amores, mensajeras arrepentidas, ángeles con anillo. Poexisto y dejo que la última gota de vida se escurra en los sumideros de quienes no se sumisan ante la realidad. Dejo..hago bang y miro derredor. Luego, a quienes ríen y juzgan, también hago bang...(te estoy mirando)...
...bang!!

XVIII. Rosa seca (último epitafio)

Último epitafio
(sin una rosa en el ojal ni la arcilla entre mis dedos no queda otra)
(el brillo febo de esa nigna intentará salvar mi vida)

¡Rosa seca! Que absorta besa mi mejilla para luego abofetear la otra; que luminosa desgarra mi pecho con un pugnal; que me quiere pero no como quiero. Allí está, estará, en alguna esquina humeante, donde se agitan las banderas, enloquecen los obreros y caen del andamio. Allí está, como un ángel bello, despierto, satanás.
¡Rosa seca! Perdí máss sangre de la que puedo beber. Perdi máss humos del que puedo inventar. Solo tu cuerpo observa como te uniste a la mediocridad (y yo no aprendo). Solo tu cuerpo que fantasea pajareras, siete colores, impetuosa idea de construir matambres pestilentes. Vaho. Buho. Morgana conjurando otro capítulo de amores inconclusos. Solo mi carne la aleja, a ella, que dice observar mas allá, a ella, que no ve ni la sandalia de sus padrinos, lo perfecto de la locura, el idilio de la manufacturada percepción inconciente.
(debo quitar ese pugnal)
(debo o moriré)
(¡lo haré!)
(...)
Rosa seca! En un otogno floreciste...y en este invierno pereces.
(¡uh! no puedo hacerlo. Solo me resta quitarme el corazón nuevamente)
¡Bang!