BRISAS

No eres culpable
de andar entre el bullicio
y que no pueda evitar mirarte
pequeña, orgullosa, mágica....
no lo eres...
porque esos deseos son míos.
Soy yo él que te imagina
en mis escritos y mis sábanas,
revoleando papeles en histeria,
gimiendo profunda hasta el cansancio,
riendo en locura frente al río...
soy yo y debo hacerme responsable.
Sin embargo, tus palabras
habían prometido responder
mis anteriores palabras...
porque aceptaste que lo merecían...
de eso si eres culpable...
y te juzgo implacable como juzgo
a mi corazón estúpido.
Miro la hora. Extraño ya su voz. Extraño ya su voz. Insisto con el colectivo.
Una musa. ¿Sabrá lo que es eso? ¿Querrá condenarse a eso?
Me asqueé de tabaco:
Viajo apretado. Un borracho hace piquete en el pasillo. Pierdo la cordura. 
